Hoy en día no podría imaginar mis escritos sin cuestionar su autoría.
Hubo un tiempo en el que todo era inspiración y esfuerzo; en la actualidad eso es cuestionable.
Tenemos muchas herramientas que adulteran nuestra capacidad real y pueden ensombrecer lo auténtico.
Voy a quedarme en el pasado y lo elijo no por ser romántico, aunque espero tener ese tiempo también; lo haré para no perder el desarrollo que construí con penas y glorias.
Ya me asusta mirar hacia el pasado, comparar y demostrarme si crecí o no, si aprendí algo, igual lo hago, solo espero no sentir culpa.
Pasó un tiempo duro, uno que no escribí. Quiero contar historias nuevamente.
La ventaja de aprender algo nuevo es que puedes elegir incorporarlo o no. No dejaría que nadie hablara o pensara por mí; si mi capacidad se estanca, esto es lo único que me hará notarlo.
Tengo un desafío al leer notas antiguas de cuadernos y agendas, tratando de retratar esos momentos.